
Yo tenía una granja en África… Para todos esta frase significa: «Memorias de África», pero para mí tiene una razón más allá que Meryl Streep y Robert Redford. Ni en mis más psicodélicos sueños hubiera llegado a imaginar que terminaría en el gran continente. Una ginecóloga como yo, con prestigio y clientela suficiente para acabar sus días en su consulta, de parto en parto, con el único objetivo de terminar las citas de la agenda a la hora prevista: ¿por qué tendría que abandonar las comodidades de la confortable Europa para migrar a la salvaje África? Solo una razón, una única justificación anclada en el más antiguo e inevitable de los motivos… No lo diré: desvelaría demasiado. Tendréis que esperar.